El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) es el servicio de inteligencia de España, creado el 6 de mayo del 2002. Antes era denominado Centro Superior de Información de la Defensa (CESID).
Sus funciones son proporcionar información, estudios y análisis al Gobierno y a su presidente para prevenir, detectar y evitar peligros, amenazas o agresiones contra la independencia y la integridad de España y sus ciudadanos, evaluando e interpretado información y así promover los intereses políticos, económicos, industriales, comerciales y estratégicos de España, pudiendo actuar dentro o fuera del territorio nacional.
Al CNI se le atribuye la función de encargarse de la seguridad de las comunicaciones, y ello se realiza a través del Centro Criptológico Nacional, integrado en el propio centro, regulado legalmente.
Lleva a cabo las funciones enumeradas a través de los organismos integrados en el centro y las distintas áreas de inteligencia: inteligencia exterior, contraterrorismo, recursos, contrainteligencia y apoyo operativo.
En 2013, gracias a las filtraciones sobre vigilancia mundial de Edward Snowden, se conoció que el CNI ha estado colaborando con la NSA estadounidense en el espionaje masivo a millones de españoles, interceptando directamente o ayudando a interceptar millones de registros de llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos.
Los rangos en el CNI estos son:
Oficial de inteligencia: Es el nivel más alto de agente secreto. Su misión consiste en “integrar en el análisis el fruto del trabajo de toda la organización y ofrecer este producto al Gobierno como destinatario y principal usuario de la inteligencia.”
Técnico de inteligencia: Trabaja en el equipo del oficial de inteligencia, es un rango inferior.
Técnico operativo: Su misión es la de realizar actividades encaminadas a la obtención de información por medios , procedimientos o técnicas especiales en cualquier tipo de circunstancias.
Para este tipo de puesto se requiere muy buena forma física, exigiendo capacidad de concentración sensorial y plena disponibilidad temporal. La disciplina, el trabajo en equipo, la lealtad, discreción, dotes de comunicación y la tolerancia a la presión son cualidades imprescindibles.
Los requisitos para entrar como técnico operativo son ser técnico de Grado Superior o haber finalizado el bachillerato o equivalente, y tener entre los 22 y 33 años de edad. Estar en posesión del carnet conducir B y se valoran todos aquellos cursos que demuestran el perfil de riesgo del individuo. Se dice que el proceso de selección es larguísimo y muy duro. Entre prueba y prueba pueden pasar meses y una vez dentro hay un período de prueba donde se es controlado y «observado con lupa» que puede llegar a ser hasta de cuatro años.





